Qué dice la evidencia sobre el sauna de vapor, cuánto tiempo es prudente quedarse adentro, y con qué frecuencia usarlo sin excederse.
El sauna de vapor expone al cuerpo a calor húmedo, lo cual dilata los vasos sanguíneos y mejora la circulación temporalmente. Sus beneficios más respaldados incluyen relajación muscular, alivio del estrés y mejor calidad de sueño. La idea de "eliminar toxinas" a través del sudor es una afirmación popular de bienestar, pero la función principal de desintoxicación del cuerpo corresponde al hígado y los riñones — el sauna, en todo caso, complementa esa sensación de ligereza, no la reemplaza.
“El beneficio más claro es la relajación. El resto, tómelo con cautela razonable.”
Calor húmedo controlado
Comience con cinco a diez minutos, a una temperatura de entre 40°C y 50°C, que es lo típico en un sauna de vapor. Deje que su cuerpo se acostumbre antes de alargar el tiempo.
Una vez adaptado, una sesión de quince a treinta minutos es razonable. No se recomienda exceder los treinta minutos en una sola sesión.
Para la mayoría de las personas, dos a tres veces por semana es un ritmo razonable para el bienestar general, sin sobrecargar al cuerpo.