Qué son los electrolitos, por qué el cuerpo los necesita todos los días, y cuándo realmente vale la pena reponerlos con algo más que agua y comida.
Los electrolitos son minerales —principalmente sodio, potasio, magnesio y calcio— que permiten que los nervios transmitan señales, que los músculos se contraigan, que el cuerpo mantenga su hidratación, y que el nivel de acidez (pH) se mantenga estable. Para la mayoría de las personas, una alimentación variada junto con agua simple es suficiente para cubrir estas necesidades todos los días, sin necesidad de suplementos especiales.
“El cuerpo necesita el equilibrio justo: ni muy poco, ni demasiado.”
Alimentación variada y agua
El potasio se encuentra en plátanos, brócoli y leguminosas. El calcio, en lácteos y verduras de hoja verde. El magnesio, en nueces y semillas. Con una dieta variada, la mayoría de las personas cubre sus necesidades sin suplementos.
Si suda mucho durante ejercicio prolongado en clima caluroso o húmedo, una bebida con electrolitos puede ayudar a reponer lo perdido. Para la mayoría de las personas en su vida diaria, no es necesario.
Tanto muy pocos electrolitos como demasiados pueden ser peligrosos para el cuerpo. Si sospecha que tiene niveles muy bajos de algún electrolito —por ejemplo, por una enfermedad, vómito o diarrea prolongados— consulte a su médico en vez de intentar corregirlo usted mismo con suplementos.